Doctrina del reino de los cielos
Sobre el Predestinacionismo, Calvinista en especial, y religioso e ideológico en general
DISCURSO
"Se entiende, sin ir más allá de la ley, ni necesidad de pelearse con el Texto, que cuando se dice que Dios creó a unos para el Infierno y a otros para el Cielo, y que lo hizo desde antes de crear el mundo, se entiende que se acusa a Dios de ser el Diablo, y que Dios, buscando guardar, de alguna manera, las apariencias, creó al Diablo para tener un chivo expiatorio desviando hacia el cual su malignidad permanecer santo en su santo trono por la santa eternidad.
Y que habiendo creado a unos para el Cielo, y siendo Omnipotente para mantenerle las puertas abiertas a sus elegidos, éstos elegidos quedan justificados en relación a todos los crímenes que se les empuje a cometer, especialmente por "ésos papistas malditos". Pues habiendo sido predestinados para la vida eterna en el Paraíso no hay crimen que pueda cerrarles el paso a los elegidos, y aun cuando, ciertamente, violasen a la santa madre de dios, habiendo sido predestinados por Dios para la gloria, esa violación sería un acto prescrito desde el principio del mundo, mejor, antes de la creación del mundo incluso, por quien habiendo determinado la elección justifica todos los crímenes en la maldad de las malditos condenados a pena de infierno desde antes de la creación del mundo.
En efecto, habiendo predeterminado Dios la creación y consecuente nacimiento de los Malditos Papistas, los crimenes contra éstos son sacrificio de suave olor de los elegidos en adoración perpetua por la parte de quienes, siendo "los elegidos", son empujados al crimen por quienes, habiendo sido predestinados para ser asesinados, no pueden sino pedir su inmolación en el altar al Dios de Calvino.
Habiendo sido predestinados para el Infierno es lógico que ésos malditos papistas quisieran y quieran arrastrar consigo al Infierno a los elegidos, en defensa de cuya elección bendita los elegidos quedan jusificados respecto al crimen de genocidio incluso, si el caso lo pidiese, contra una raza de malditos desde el principio del mundo condenada a ser carne de parrilla en la Mesa del Maligno".
Este sería el resumen final del discurso de Calvino en defensa de la violación sistemática de todas las malditas monjas papistas, asesinato en masa o selectivo de todos los malditos sacerdotes católicos del diablo, y contra todos los enemigos de la Religión de los elegidos.
Discurso justificativo de los crímenes de la Reforma, y especialmente de la Calvinista, contra los inocentes caidos bajo la güadaña de los elegidos, y caídos a la manera que quien no pudiendo destruir a un padre culpable de muchos delitos descarga su ira contra sus inocentes hijos, por este desplazamiento de justicia haciéndose los elegidos dos veces culpable de crimen abominable, pue si por un lado culpan a Dios de todos los crímenes cometidos, tanto por los malditos papistas como por los santos calvinistas, del otro justifica la venganza sobre los inocentes como medio de satisfacer el deseo de justicia contra el culpable inaccesible.
TEOLOGIA
Pero observamos que habiendo levantado Dios su Imagen como Modelo del Ser, haciendo del Espíritu Santo de la Ley el patrón universal de comportamiento de la Vida Inteligente a Imagen y semejanza de la Divina, y siendo Dios Libre por Naturaleza, y llevando este Designio de Libertad Suprema en su Cabeza para ser la Imagen Eterna de la Libertad Universal del Ser Inteligente, y desde este Designio de Libertad era solo natural que Dios levantase la Ley delante de toda su Creación a fin de que, habiendo sido creado Libre el Ser, todos los seres hiciesen uso de su Libertad para elegir entre la Ley y la Delincuencia, por esta Libertad quedando la Responsabilidad del Ser asumida y la Justicia del Rey establecida sobre fundamentos eternos.
La Ley era conocida antes de la Creación del Mundo y le fue comunicada al Ser Humano mediante su incripción en el Corazón del Hombre: NO matarás, no envidiarás, no adulterarás, no robarás, etcétera, cuyo determinio final era: NO HARAS LA GUERRA, ni contra tu hermano, ni contra tu vecino, ni contra el extranjero: NO LEVANTARAS TU BRAZO, ni contra tu hermano, ni contra tu prójimo, ni contra el forastero.
Y la Sentencia contra el Delito, entendido como Transgresión de la Ley: El dia que la hagas, la GUERRA, ciertamente morirás, fue escrito en el Corazón del Hombre delante de los ojos de la creación entera, sujetando Dios de esta manera la Ley a la Paz de todos los seres, quedando circunscritos al Poder de la Ley lo mismo los seres de la Tierra que los del Cielo, los del Presente como los del Futuro.
Esta Verdad levantada delante de todos los seres ( en el Edén), era solo natural que una vez dada la Ley Universal se retirase Dios de la Escena a fin de que la creación entera entrase en sí misma y en Libertad y por la Libertad adquiriese la Conciencia de la Justicia mediante la Consciencia de la Naturaleza de la Imagen Divina edificada por el Creador de todas las cosas en el Corazón de todos sus hijos.
Así que habiendo Libertad donde hay Elección de Criterio y de Pensamiento en relación a un Objeto de Referencia Universal, en este caso la Ley, de proceder Dios a la Obediencia mediante el uso de su Brazo, el Terror a la Sentencia y no el Amor a la Justicia hubiese quedado establecido como fundamento de su Reino.
Y odiando la Razón de Estado como Política que ignora la Verdad cual Fuente de la Justicia y se desmarca de la Justicia como madre de la Paz, y porque es contrario al Espíritu de la Libertad imponer la Verdad esclavizando la libertad ajena mediante el terror al Poder, quiso Dios, dando a conocer la Ley bajo Naturaleza Incorruptible, y habiéndola dado a conocer tanto al Hombre como a los hijos de Dios, quiso Dios retirarse de la Escena donde habían todos, lo mismo el Hombre que los hijos de Dios, dar a conocer su voluntad respecto a la Ley, y haciendo uso de la Libertad del Ser cada cual decidiese si permanecer en el Reino de la Ley o preferir el destierro Eterno de las Fronteras antes que vivir en un Mundo sujeto a una Ley Universal que no conoce acepción frente al Delito y cuyo Brazo para ejecutar Sentencia es el Brazo del Ser Eterno.
Esto era lo que determinó Dios antes del Principio de la creación de nuestro mundo. Determinó un Estado de Decisión sobre cuyo terreno todos los hijos de Dios habrían de hacer uso de su Libertad para dar a conocer la elección final de cada cual respecto a la Voluntad de vivir a la Luz de la Ley o bajo las Tinieblas del Delito.
LA DOCTRINA DEL DIABLO
Era solo natural, partiendo de este Juicio, que quienes eligieron la Guerra como Medio de vida y el Delito como sistema natural de existencia, una vez perseguidos y sujetos a Sentencia elaborasen una Apología de su Elección, culpando a Dios de haberse inventado este Estado de Libertad con el fin de justificar Su Crimen contra la Humanidad, a saber, crearla Libre y a la vez impotente para resistir el Delito contra su Raza por parte de un Transgresor no de este mundo.
Siguiendo con este razonamiento, y habiendo sido desestimado por el Juez Divino el Discurso del Diablo, era solo natural que quien habia fracasado a la hora de imponerle a Dios su propia ley, pensando en su Destierro elaborase una Apología de la Necesidad de su Crimen como Complemento a la Necesidad de la Muerte de Cristo, estableciendo que pues que había Necesidad de Crimen era de Necesidad el criminal, y habiendo elegido a la Victima no era menos natural que eligiese a su asesino, siendo al final Dios el único culpable del Delito por en cuanto estableció la Necesidad sobre el fundamento de un Todopoder irresistible, de esta manera deviniendo Fuerza de Causa Mayor el movimiento de ambos actores hacia el objetivo: La Satisfacción de la Muerte de Cristo.
EL CALVINISMO
Acorde a esta Apología de la Necesidad del criminal como Complemento del Crimen Necesario para la Redención de la Humanidad, y siendo irresistible el Todopoder de Dios sobre el Elegido, por esta irresistibilidad siendo imposible la no realización del Sacrificio, según el Calvinismo los actos delictivos que el elegido para el sacrificio hubiese podido realizar durante el camino al Gólgota hubiesen quedados justificados por la elección divina, de manera que aun cuando Jesucristo se hubiese entregado al homicidio, al adulterio, al robo, etcétera, estos crímenes no hubiesen podido impedir el Resultado Final de la Elección Divina, que es la que impera y acorde a la cual procede la justicia.
Que Jesucristo cometiese o no cometiese pecado, acorde al Calvinismo, es improcedente. La elección divina es la que procede y ella es la que justifica, no pudiéndole añadir el elegido absolutamente nada a su elección, de manera que ni sus crímenes hubieran podido privarle del fin por el que fue elegido, ni su santidad haberle sumado gracia a la elección recibida.
De donde se ve que este Discurso es una aberración mental propia de un demente que ha sucumbido a un razonamiento esquizoide, de tendencia criminal compulsiva, que busca satisfacer su impulso homicida enraizando su delito sobre una fuerza mayor divina. Es decir, Dios ha creado al criminal y determinado, satisfecha la Necesidad, consumada la Redención, que el criminal caiga en su propia trampa, y el juicio de muerte contra el Transgresor que la Ley impone por la fe el Cristiano devenga el Verdugo de la Sentencia, y en cuanto tal el Cristiano actue en consecuencia consciente de no cometer ningún delito y plenamente santificado en razón de su Obediencia a la Ley Divina.
Concluyendo, violar, matar, quemar a herejes en la parrilla, son actos santos predeterminados por Dios desde antes de la creación del mundo, y de la misma manera que de haber sido Jesucristo "un putañero, un asqueroso hijo de puta, etcetera", tales delitos ni hubiesen podido evitar la Redención ni sustraerle mérito a su Sacrificio, de la misma manera el cristiano es libre para violar, matar, robar y ejecutar no importa qué crimen, pues habiendo sido elegido desde la eternidad para la gloria, al igual que ni un amor por la humanidad, ni un amor por el prójimo, ni obras en pro de la vida y la paz, pueden añadirle nada en absoluto a su elección, de la misma manera que ni la violación de la hermana, la madre inclusive, la traición contra los hermanos, el asesinato del prójimo, ni el genicido incluso, son razones que puedan alterar la Predestinación Divina. Es decir, Calvino es santo aunque sea más malo que el Diablo, y el "cristiano" es divino aunque sea discípulo del Maligno.
RAZONAMIENTO FINAL.
De donde se ve que el Calvinismo es un degeneratión maligna del cristianismo en el que se cumple a rajatabla la ley del médico infame que para acabar con el dolor de cabeza le corta el cuello al paciente, y asunto terminado, ya no da más la lata el cretino.
Desde la Teología el predestinacionismo Calvinista es una Apologia diabólica contra Jesucristo, al que acusa de ser el imbécil más grande que ha nacido sobre la faz de la Tierra por en cuanto predestinado a ser la Víctima de un Crimen escrito se privó, no pudiendo añadirle ni quitarle nada a su Sacrificio, de todos los placeres que la Predestinación lleva consigo.
Siendo su Crucificación un acontecimiento irresistible ¿en razón de qué se privó Jesucristo de los placeres de este mundo: El enriquecimiento ilícito, el sabor del adulterio, el dulce placer de la venganza contra el enemigo...? Ni por haberlos cometido hubiese dejado la Elección de cumplirse ni el no haberlos cometido añadirle Gracia a su Elección.
Desde la Historia, los efectos del Calvinismo, promoviendo la Guerra Civil, a la manera que el Comunismo a fin de proceder mediante la Guerra Civil a la Revolución, es una ideología contra la Humanidad que bendijo Ayer el Crimen y el Delito en Razón de una fe que no reconoce la Libertad del Ser, y niega la Creación del Hombre a la Imagen y Semejanza de su Creador, es decir: Libre.
La elección es de cada cual, lo mismo al Principio que siempre. Si prefieres ser una bestia que no le reconoce Libertad al Ser, y hacer del creador el Origen de todos los crímenes, eres libre. Pero acepta las consecuencias. Sólo lo que es Imagen de Dios vive a semejanza de Dios. Lo demás no conocerá vida eterna. Esta Imagen implica y lleva consigo la Libertad del Ser para plantarse delante del Arbol de la Ley y tomar una Decisión: Vivir bajo la Luz de la Ley o preferir las Tinieblas de la existencia en el Delito.
El Fruto de la Ley es la Paz; el del Delito, la Guerra. Y cada cual comerá de su fruto hasta hartarse.
Su pues te criaron como a una bestia, despierta, levántate, corre, busca una iglesa católica, arrodíllate ante Dios y confiese tu Ignorancia ante Jesucristo, tu Rey, y pide bautismo.
Si fuistes bautizado, pide absolución en Confesión.
Y el que quiera seguir viviendo como una bestia, privado de la Ley de la Libertad, y en juicio condenatorio de Dios, haciendo de Dios el Maligno, y adorando al Diablo como Dios, allá él con su elección.
El tiempo corre y cuando se cierra la puerta no entrará nadie.
Cristo Raul.

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