EL EVANGELIKOM

CONSTITUCIÓN SEMPITERNA DE LA IGLESIA

Artículo A

 

La Inocencia y la Libertad de Dios son innegociables, incorruptibles e insobornables. En ellas tenemos todos sus hijos, siervos y la Plenitud de las Naciones de la Creación nuestra Alegría, nuestra Paz y nuestro Mañana. Dios es Santo, Bendito sea su espíritu, los que amáis la verdad, la justicia y la paz bendecid su Santo Espíritu, que no hace acepción de personas y ha hecho de la Igualdad en la Fraternidad entre todas las Naciones de su Reino la estrella de la mañana.

 

Artículo B

 

La meta de la Rebelión de los "ángeles rebeldes" era levantar entre Dios y su Hijo un muro de separación, suscitar el desprecio del Hijo hacia el Espíritu Santo de su Padre -cosa que esperaba el Diablo conseguir mediante el conocimiento de la ciencia del bien y del mal- y convertirlo a la religión del Infierno, su declaración de guerra total: inmunidad ante la justicia para la Casa de Dios. ¡Guerreros, hijos de Dios, bendecid a vuestro Rey, vuestro Rey no sucumbió a la tentación, amó a Dios por ser su Padre y lo adoró por ser "el que es", el Espíritu Santo en cuya vida tenemos todas las criaturas nuestro escudo, nuestra fortaleza, nuestro protector, la fuente de amor sin cuyo río el Árbol de la Vida se seca y perece bajo el fuego de los rigores del infierno de esos dioses! Jesús es el Nombre de vuestro rey. Bendecid su Nombre naciones de la Tierra.

 

Artículo C

 

La Caída le abrió los ojos a Dios y vio cara a cara a su verdadero enemigo, la Muerte. La Eternidad y el Infinito habían estado esperando esta Batalla Final. Siendo un acto de locura absoluta la declaración de guerra de la criatura contra su Creador, Dios no podía seguir cegado por el Amor a sus hijos y, en la Traición, la lanza clavada hasta el mismo corazón de Padre, vio la Fuerza que movía el brazo de la Serpiente. Esta era su Guerra, el Infinito y la Eternidad se habían levantado contra el Infierno que la Muerte les proponía por modelo de Creación y llamaba a Dios a su lado. Dios haciéndose una sola cosa con el Infinito y la Eternidad aceptó la declaración de Guerra Apocalíptica contra las Fuerzas del Infierno. La Muerte sería extirpada del Cuerpo de la Creación y arrojada al Abismo del Olvido eterno e infinito. Bendito sea Dios, nuestro Padre. Guerreros, hijos de Dios, levantad conmigo el grito, aclamad su Nombre desde un confín al otro de la Tierra, gritad conmigo su Nombre: ¡Yavé!

 

Artículo D

 

Dios liberó a todas las Naciones de la Obediencia debida a sus jefes y ha puesto la Obediencia de todas sus criaturas a los pies del Rey que le dio a su Reino, su Hijo Primogénito, Dios Unigénito. Toda persona que pone su vida a los pies de otra persona que no sea la del Rey su Señor comete delito de rebelión contra Dios.

 

Artículo E

 

El Señor Jesús es la Única Cabeza, Visible e Invisible, de la Iglesia. Cualquier persona que se declare cabeza de la iglesia, sea local, regional, nacional o universal, comete delito de rebelión contra Dios.

 

Artículo F

 

Los esclavos viven de la Mano de su Señor. Toda persona que entre al servicio de Cristo venderá sus propiedades y las repartirá entre los pobres. Cualquiera que entre en la Iglesia vestido de oro y lleve sus alforjas repletas de plata comete delito de rebelión contra Dios.

 

Artículo G

 

Todo aquel que entre al servicio del Señor abandonará mujer e hijos, padres y hermanos, su vida le pertenece a Cristo. Cualquiera que le niegue el sacerdocio a quien el Señor llama a su servicio comete delito de rebelión contra Dios.

 

Artículo H

 

La Iglesia es la Esposa de Cristo y vive de la Mano de su Señor. Todas sus propiedades le pertenecen a Su Esposo. Cualquiera que imponga diezmos o cualquier tipo de impuestos o beneficios sobre el pueblo de Cristo comete delito de rebelión contra Dios.

 

Artículo I

 

El sacerdote, imagen viva de Cristo entre los hombres, que sea hallado en delito contra las leyes humanas: sea expulsado de la Iglesia y entregado a la justicia de los hombres entre los que deshonró la Gloria Inmaculada del Señor; si es contra las del Cielo, sea expulsado sin apelación a los hombres de la Iglesia.

 

Artículo J

 

Cualquier sacerdote que unja por rey de los cristianos a hombre alguno comete rebelión contra Dios, sea expulsado de la Iglesia, y su acto declarado fruto de la demencia.

 

Artículo K

 

Cualquier sacerdote que someta al pueblo a juramento de obediencia a hombre alguno comete rebelión contra Dios, sea expulsado de la Iglesia.

 

Artículo L

 

Cualquier cristiano que jure obediencia a otro niega a Dios, el sacerdote u obispo que acepta a sus pies esa vida sea expulsado de la Iglesia.

 

Artículo M

 

El sacerdote, imagen de Cristo, que toque la espada de la muerte sea expulsado de la Iglesia. Toda vida le pertenece a Dios, su Señor, y de su sangre le pedirá cuentas a cualquiera que la derrame, sea hijo o siervo.

 

Artículo N

 

El sacerdote o pastor que le ponga condiciones a su Señor para hacer su Voluntad sea expulsado de la Iglesia, rompió su Contrato con Dios.

 

Artículo O

 

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, cualquiera que se oponga a su Voluntad, impidiéndole a su Señor la libertad, se declara en rebelión contra Dios.

 

Artículo P

 

El Señor es la Cabeza de todas las iglesias y el Jefe Universal de todos los sacerdotes y pastores de los Rebaños de su Padre, el pastor o sacerdote que no acuda a su llamada rompe su Contrato con el Señor.

 

Artículo Q

 

Las iglesias venderán todos sus bienes y le darán el dinero a los pobres. Cristo es su bien eterno, su riqueza imperecedera. La iglesia que no lo haga comete delito de rebelión contra Dios. El Templo es la casa y la propiedad del sacerdote entre los hombres.

 

Artículo R

 

Las iglesias pondrán a los pies de su Señor todas sus tesis, sus proposiciones, sus diferencias y glorificarán a su Señor delante de la Plenitud de las Naciones haciendo su Voluntad.

 

Artículo S

 

La Iglesia Católica es la Esposa de Cristo y la Madre de su Descendencia, ella es el tronco del Árbol cuyas ramas son las iglesias, los miembros del Cuerpo de Cristo sin los cuales Cristo no puede andar ni hacer y se encuentra tirado en el suelo como quien está muerto. Todo sacerdote o grupo sacerdotal o comunidad de pastores que se interponga entre el Tronco y las Ramas se declara en rebelión contra Dios.

 

Artículo T

 

Todo sacerdote o pastor al servicio de Cristo trabaja para el Señor y a El sólo debe su Obediencia. A El por tanto debe dirigirse para conocer cuál es su Voluntad Presente.

 

Artículo U

 

Toda iglesia que se haga cuerpo de una cabeza humana le pertenece a esa cabeza, no es de Cristo. Los cristianos quedan libres de cualquier juramento que hayan sido obligados a prestar por esa iglesia rebelde al Rey de los Cielos y de la Tierra.

 

Artículo V

 

Los cristianos: pueblo, siervos e hijos de Dios, no tienen más Juez, Sumo Pontífice, Maestro, Salvador, Creador, Rey y Señor que Jesucristo.

 

Artículo X

 

Los cristianos no tienen más Dios que Yavé Dios, Padre de Jesucristo.

 

Artículo Y

 

Todos los cristianos somos hijos de Dios, Padre de Jesucristo.

 

Artículo Z

 

Todos nos veremos en el Paraíso