Por
Alberto Colunga. O.P.
Maximiliano García Cordero. O. P.
ADAPTACIÓN
PEDAGÓGICA: Prof. Dr. Carlos Etchevarne, Bach. Teol.
Génesis.
Introducción al Génesis. 1. La Creación. 2. El Paraíso. 3. Tentación, Caída y Promesa de Redención. 4.
Introducción Prehistórica. 5. Descendencia de los Setitas. 6. El Diluvio. 7. Entra Noé en el
Arca. 8. Cesa el Diluvio. 9. Alianza de Dios con Noe. 10. Los Pueblos Descendientes de Noé. 11. Dispersión de la
Humanidad. Mirada Retrospectiva. Los Patriarcas. 12. Historia de Abraham. 13.
Abraham en Canaán. 14. Incursión de los Reyes
Orientales. 15. Alianza de Dios con Abraham. 16. Nacimiento de Ismael. 17. La Circuncisión. 18. Aparición en Mambré. 19.
Destrucción de Sodoma. 20. Abraham en la Corte del Rey de Guerar. 21.
Nacimiento de Isaac. 22. El Sacrificio de Isaac. 23. Muerte de Sara. 24. Matrimonio de Isaac. 25. Postrera Descendencia de
Abraham. 26. Estancia de Isaac en Guerar. 27. Jacob Bendice a Esaú. 28.
Viaje de Jacob a Siria. 29. Jacob en Casa de Laban. 30. Los Hijos de Jacob. 31.
Vuelta de Jacob a Canaan. 32. Temores de Jacob. 33. El Encuentro de Jacob y
Esaú. 34. La Violación de Dina. 35. Jacob, en Marcha Hacía Hebrón. 36.
Descendencia de Esaú. 37. Historia de José. 38. Juda y Tamar. 39. José en
Egipto. 40. Jose, Interprete de Sueños. 41. Los Sueños del Faraón. 42. Los Hijos de Jacob en Egipto. 43.
Retorno de los Hijos de Jacob a Egipto. 44. Benjamín, Sorprendido en
Hurto. 45. José se da a Conocer a sus Hermanos. 46. Jacob y sus Hijos en Egipto. 47. Jacob en Egipto. 48. Jacob Bendice a
los Hijos de José. 49. Bendición de Jacob. 50. Muerte de José.
Exodo.
Introducción.
1. Opresión de los Israelitas en Egipto. 2. Nacimiento de Moisés, Estancia
en Madian. 3. Vocación de Moisés. 4. La Obstinación de Moisés. 5. Retorno de Moisés a Egipto. 6.
Nueva Revelación de Dios a Moisés. 7. Portentos Realizados por Moisés. 8. Otras Plagas Sobre Egipto. 9.
Nuevas Plagas. 10. Ultimas Plagas. 11. La Muerte
de los Primogénitos. 12. Preparación del Éxodo. 13. Nuevas Prescripciones. 14. Derrota de los Egipcios. 15.Cántico Triunfal de
Moisés. 16. Las Codornices y el Mana. 17. Incidencias en el Desierto. 18.
Organización Judicial. 19. La Teofania del Sinaí. 20. La Gran Teofanía de
Sinai. 21. Ordenaciones Varias. 22. Ordenaciones Sociales. 23. Leyes Sociales y Litúrgicas. 24. Conclusión de la
Alianza. 25. La Organización del Culto. 26. El Tabernáculo. 27.
Distribución General del Tabernáculo. 28. Los Ornamentos Sagrados. 29. La
Consagración de los Sacerdotes. 30. Complementos del Ajuar Litúrgico. 31.
Nuevas Ordenaciones. 32. AposIJasia de Israel. 33. Relaciones Familiares de Moisés con Yahve. 34. Renovación de
la Alianza. 35. La Construcción del
Tabernáculo. 36. Los Directores de las Obras. 37. Objetos Litúrgicos. 38.
Partes del Tabernáculo. 39. Los Ornamentos Sagrados. 40. Erección e
Inauguración del Tabernáculo.
Levitico.
Introduccion. Leyes Sobre los Sacrificios. 1. Los Holocaustos.
2. Las Oblaciones. 3. Los Sacrificios Pacíficos o Eucaristicos. 4. Sacrificios Expiatorios. 5.
Nuevos Sacrificios Expiatorios. 6. Nuevas
Prescripciones Sacrificiales. 7. Otros Sacrificios. 8. Consagración de
Aaron y sus Hijos. 9. Las Primicias del Nuevo Sacerdocio. 10. Legislaciones
Complementarias. 11. Animales Puros e Impuros. 12. La Purificación de la Mujer.
13. Ley Acerca de la Lepra. 14. Nuevas Regulaciones Sobre la Lepra. 15. Impureza del Hombre y de la Mujer. 16. La Fiesta
Anual de la Expiación. El Código de Santidad. 17. Inmolaciones y
Sacrificios. 18. Las Uniones Conyugales. 19. Diversas Leyes Religiosas, Ceremoniales y Morales. 20. Diversas Leyes Penales. 21.
Pureza Ritual de los Sacerdotes. 22.Los Sacerdotes. 23. Las Solemnidades
Religiosas. 24. Puntualizaciones Litúrgicas.
25. Ordenaciones Complementarias. 26. Discurso Final Parenetico. 27. Los
Votos y los Diezmos.
Números.
Introducción. 1. El Censo de las Tribus. 2. Orden
del Campamento. 3. Numero y Oficio de los Levitas. 4. Obligaciones de los
Levitas. 5. Leyes y Ordenaciones Varias. 6. Ley del Nazareato. 7. Las
Ofrendas de los Principes. 8. Ordenaciones Diversas. 9. Últimos Días en el Sinaí. 10. Preparación de
la Partida. 11. Diversos Incidentes en el Camino del Sinai a Cades. 12. Castigo
de María, Hermana de Moisés. 13. Los Exploradores
de Canaán. 14. Incidentes en Cades. 15. Leyes Relativas a los Sacrificios. 16.
La Sedición de Core y su Castigo. 17. La Vara Florida de Aarón. 18. Deberes y Derechos de los Levitas. 19. El Agua Lustral. 20.
Diversos Incidentes en el Desierto. 21. Camino de Moab. 22. Historia de
Balaam. 23. Oráculos de Balaam. 24. Nuevos Vaticinios. 25. La Prevaricación de
Baalfegor. 26. Nuevo Censo de Israel. 27. Disposiciones Suplementarias. 28.
Fiestas, Sacrificios y Oblaciones. 29. Las Fiestas de Otoño. 30. Ley de los Votos. 31. Guerra Contra los Madianitas. 32.
Distribución de Transjordania Entre
Rubén y Gao. 33. Etapas del Camino desde Egipto al Jordán. 34. Las
Fronteras de la Tierra de Promisión. 35. Las Ciudades Leviticas. 36. Ley de
Herencia de las Mujeres.
Deuteronomio.
Introducción. 1. Exhortación de Moisés. 2.
Incidencias en la Marcha. 3. Los Israelitas en Transjordania. 4. Consideraciones Pareneticas. 5.
Recapitulación de la Ley. 6. El Amor de Dios
y la Observancia de la Ley. 7. Exhortaciones Religiosas. 8. Agradecimiento
a Dios. 9. Protección Divina. 10. Nuevas Exhortaciones. 11. Amonestaciones. 12. El Santuario Único. 13.
Prevenciones Contra la Apostasia. 14. Leyes Complementarias. 15. Leyes
Varias. 16. Las Toes Fiestas Anuales. 17. Ordenaciones Varias. 18.
Organizaciones Religiosas. 19. Leyes Complementarias. 20. Derecho de Guerra. 21. Ordenaciones Varias. 22.
Diversas Leyes. 23. Leyes Sociales. 24. Leyes Diversas. 25. Ordenaciones
Humanitarias. 26. Primicias y Diezmos. 27. Exhortaciones. 28. Promesas de
Bendiciones y Amenazas de Maldiciones. 29. Amonestaciones.
30. Perspectivas Futuras. 31. Testamento de Moisés. 32. El Cántico de
Moisés. 33. Bendiciones de Moisés. 34. Muerte y Sepultura de Moisés.
Introducción al
Pentateuco.
Nombre.
Se
da el nombre de Pentateuco a los cinco primeros libros del A.T., que
eran llamados por los judíos la Torah o
Ley, en contraposición a los
libros Proféticos (Nebi ’im) y Sapienciales (Ketubim). En el N.T. se llama al Pentateuco “libro de la
Ley”, “la Ley”, “la Ley de Moisés”. Estas
denominaciones dependen de otras similares del A.T.Los diversos
libros de la Ley recibían nombres conforme
a las primeras palabras hebreas de cada uno entre los judíos palestinenses;
los alejandrinos, en cambio, los denominaban por su contenido substancial: Génesis (trata del origen del
mundo y de la humanidad), Éxodo (salida de los israelitas de
Egipto), Levitico (legislación
relativa a la tribu de Leví), Números (se inicia con el censo numérico de los israelitas en el desierto), Deuteronomio (o “segunda
Ley”: recapitulación en forma oratoria de la legislación del desierto).
Contenido.
Trata
de la historia religiosa de Israel y de sus antepasados desde la creación del
primer hombre hasta la muerte de Moisés. El hagiógrafo, pues, intenta describir
los orígenes de la teocracia hebraica,
empalmando con los patriarcas anteriores a Abraham, para probar los designios salvíficos de Dios sobre el pueblo elegido. En
esta narración hay elementos propiamente históricos y elementos legislativos, constituyendo estos últimos el armazón jurídico de la teocracia israelita,
cuyos orígenes se remontan hasta Abraham; pero, para asentar las bases del
monoteísmo, el hagiógrafo se preocupa de
buscar la prehistoria de Israel, tejiendo narraciones-reflejo de tradiciones
antiquísimas-relativas a unos personajes que resultan como las piedras
miliarias que nos llevan hasta el primer hombre, el cual, a su vez, procede
directamente del Dios creador del mundo.
La
perspectiva no puede ser más amplia, y, por tanto, esas figuras anteriores a
Abraham están enmarcadas en el inmenso
vacío de la prehistoria, en el que los años se cuentan por decenas de millares. El autor sagrado no pretende
reconstruir la historia completa anterior a la constitución de la comunidad teocrática en el Sinaí, sino
destacar el designio salvador divino en la historia, sorprendiendo el
hilo conductor de la primera promesa de rehabilitación de la humanidad
expresada en los albores de la historia humana y siguiendo su trayectoria hasta
la elección del pueblo israelita,
instrumento excepcional de la Providencia divina en orden a la salvación de la humanidad
caída. Por consiguiente, el enfoque de su narración histórico-legislativa es
esencialmente religioso, y en la medida de
sus afirmaciones religiosas debemos juzgar de la veracidad de sus datos históricos. Es la historia del proceso
salvífico del género humano, centrada en torno a la historia de Israel,
“primogénito de Yahvé,”su porción selecta o “heredad” particular, destinado a ser “un reino
sacerdotal y una nación santa,” como intermedio entre Dios
y los otros pueblos para transmitir el mensaje salvador de
rehabilitación de la humanidad en orden a la manifestación plena mesiánica. Por
eso, la idea clave teológica de todo el Pentateuco es la elección de Israel como “primogénito” entre todas las
naciones. Por un misterioso designio divino, la historia de este pueblo
excepcional va vinculada a la historia de la economía de salvación de la
humanidad, a la historia de la revelación divina.
Génesis: Se
narra la preparación de la teocracia hebrea, partiendo de la creación del mundo, del hombre, y la historia primitiva de la
humanidad después de la caída original, la vocación de Abraham y la historia de los
patriarcas Isaac y Jacob. Puede dividirse, pues, en dos partes bien definidas: a) historia primitiva de la
humanidad (1:1-11:32); b) historia de los patriarcas (12:1-50:26). El Éxodo narra las
vicisitudes de la salida de Israel de Egipto y la constitución oficial
de la teocracia hebraica en el Sinaí. Puede dividirse en tres partes: a) preparación
del éxodo de Egipto (1:1-12:36); b) salida de los israelitas de Egipto y
marcha hacia el Sinaí (12:37-18:27); c) alianza de Dios con Israel en el
Sinaí (19:1-40:38). El Levítico trata de la organización cultual de la teocracia, a cargo de la tribu de Leví. La
legislación es compleja: a) leyes sobre los sacrificios (1:1-7:38); b) consagración de los
sacerdotes (8:1-10:20); c) leyes sobre distinción de animales
puros o impuros (11:1-16:34); 6) leyes de santidad (17:1-26:46); e) apéndice
de diezmos y votos (27:1-34).
El libro de los Números relata los hechos
acaecidos en el Sinaí después de la alianza y las vicisitudes
de la marcha hacia Transjordania. Tres etapas: a) preparación de la
marcha en el Sinaí (1:1-10, 10); b) marcha
del Sinaí a Cades (10:11-20:13); c) de Cades al Jordán (20:14-36:13).
El Deuteronomio es como el testamento de Moisés, e incluye la recapitulación legislativa de Israel, puesta en boca de éste, el cual en estilo
oratorio exhorta al cumplimiento fiel de los preceptos de Yavé. Puede dividirse en cuatro partes: a) prólogo
exhortatorio al cumplimiento de la Ley (1:1-11:32); b) parte
legislativa (12:1-26:19); c) epílogo (27:1-30:20); 6) últimas disposiciones
de Moisés y su muerte (31:1-34:12).
El
contenido dogmático de estos cinco libros es trascendental, ya que en ellos se
contienen las verdades fundamentales
religiosas en las que se basa la teocracia del A.T.: creación del universo
y del hombre por un solo Dios, unicidad del género humano, caída de los
primeros padres, primera promesa de
rehabilitación y elección de Israel como “pueblo de Dios,” en el
cual habían de ser “bendecidas todas las naciones de la tierra.”Este esquema doctrinal será aceptado y completado por el mensaje evangélico.
Autenticidad
Mosaica del Pentateuco.
Al
abordar esta intrincada cuestión hemos de adelantar que, de suyo, el problema
de la autenticidad del autor humano de
la Sagrada Escritura no afecta al problema de la inspiración, y, por consiguiente, a las verdades de fe. Desde el
punto de vista dogmático, nos basta saber que un libro está inspirado por Dios para utilizar sus enseñanzas religiosas
como infalibles. La cuestión del origen humano de un libro de la
Biblia ha de resolverse por razones de crítica histórica y literaria. Así, pues, respecto del problema concreto de
la autenticidad mosaica del Pentateuco, hemos de utilizar los
medios crítico-histórico-filológicos empleados en la investigación de otros libros bíblicos (como Sam., Tob., Job, Ecl. y
Sal.), cuya autenticidad humana resulta discutible.
Para proceder con orden, vamos a exponer primeramente los
argumentos que la tradición exegética ha utilizado en favor de la autenticidad
mosaica del Pentateuco, la posición de la crítica moderna y sus argumentos en contra de la autenticidad mosaica
y, por fin, las declaraciones de la Iglesia sobre el problema.
Argumentos
Positivos en Favor de la Autenticidad Mosaica.
1. Testimonios del mismo Pentateuco.
a) Explícitos. — En Ex 17:14 se dice a propósito
de la victoria sobre los amalecitas: “Yavé dijo a
Moisés: Pon eso por escrito para recuerdo en un libro.” La necesidad de
conservar el recuerdo de esta victoria
exigía que se pusiera por escrito, de forma que las generaciones futuras, al leerlo, se sintieran confortadas cuando se
vieran en situaciones de peligro ante los enemigos. En Núm. 33:2
se dice que Moisés, por mandato divino, escribió las estaciones en que Israel había acampado en el desierto. Se trata de un catálogo de los lugares donde
acampó en su peregrinación hacia Canaán.
Según Ex. 24:4, “escribió Moisés todas las palabras de Yavé,” que, según el
contexto, parecen ser el llamado “código de la alianza,” que contenía el
Decálogo y las leyes fundamentales de la
alianza. En Ex. 34:27 se dice: “Yavé dijo a Moisés: Escribe estas
palabras, según las cuales hago alianza contigo y con Israel.” Se alude a las
cláusulas de la renovación de la alianza.
En Dt 31:9: “Escribió Moisés esta Ley y se la entregó a los sacerdotes, hijos de Leví”; y en el v.24: “Después que
escribió Moisés las palabras de esta Ley en el libro hasta terminarla.” Son las leyes
deuteronómicas de los cc. 12-26; por consiguiente, la expresión “esta Ley” no se refiere a todo el
Pentateuco. Aunque el Pentateuco se designaba en tiempos de Cristo con
el nombre de “la Ley,” sin embargo no consta que esta denominación tuviera este
sentido ya en los tiempos mosaicos. Finalmente, en Dt. 31:22 se afirma que
Moisés escribió el Cántico del c.32.
De
todas estas afirmaciones se deduce que, según el mismo Pentateuco, partes de
éste (referentes a hechos históricos y a leyes) fueron
consignadas por el propio Moisés. Pero no podemos deducir de ellas que todo el Pentateuco haya sido redactado por él.
b) Implícitos.
— Más importancia para probar la autenticidad mosaica del Pentateuco tienen los argumentos sacados del marco ambiental del
desierto que suponen ciertos hechos y leyes consignados en estos libros. Moisés, libertador y creador de la conciencia nacional religiosa de Israel,
tuvo necesariamente que crear un cuerpo legislativo mínimo para organizar la vida religiosa y civil de un pueblo numeroso que tenía, sin duda, sus
costumbres ancestrales, pero que se encontraba en el desierto en una nueva
situación, lo que exigía nuevas adaptaciones y leyes para sobrevivir
como comunidad social y religiosa, sobre todo con vistas a las nuevas perspectivas de la instalación en Canaán en medio
de pueblos paganos y hostiles. Así, pues, puede considerarse como obra
de Moisés un núcleo legislativo, como el Decálogo, el “libro de la
alianza”y ciertos preceptos cultuales.
En particular se citan como indicios de la vida
campamental en el desierto: la ausencia del hierro como material del tabernáculo, mientras se cita el bronce. De
hecho sabemos que la industrialización
del hierro comenzó en el siglo XII a.C., un siglo después de Moisés, cuya vida se enmarca comúnmente hoy en tiempos de Ramsés II (s.XIII). Indicios de la
vida campamental en el desierto son los ritos del “macho cabrío,”de la “vaca roja,”que debían ser llevados ante el tabernáculo. Lo mismo hay que decir de la
efusión de sangre de toda víctima “a la puerta del tabernáculo” y
de los oficios de los levitas que debían transportar el tabernáculo.Son indicios también de arcaísmo la
designación de Abraham como “arameo,”calificativo incomprensible en labios de un escritor de los tiempos de la
monarquía, en que los arameos eran los encarnizados enemigos de Israel; la sinceridad con que se
cuentan ciertos hechos poco honrosos de Moisés, como su matrimonio con una mujer madianita,sus dudas sobre
la misericordia divina y la pena de su falta. Un escritor reciente no se habría
atrevido a inventar tales hechos para aplicarlos al mayor de los profetas de Israel, al venerado libertador de los
hebreos. Además, el itinerario de los
israelitas por el desierto concuerda en sus indicaciones sustancialmente con la
naturaleza geográfica de las estepas del Sinaí. Y los relatos sobre la
vida de los hebreos en Egipto (construcción
de Ramsés con ladrillos, exacción de los capataces de obras y, en general, la
historia de José) concuerdan perfectamente con el género de vida de los
egipcios tal como hoy lo conocemos por los
documentos extrabíblicos. Ciertos hechos acaecidos en el desierto encuentran su
explicación sólo en el marco geográfico
de las estepas del Sinaí, como el fenómeno del “maná,”la
abundancia de codornices y las aguas salobres.
2. Testimonios de otros libros del A.T.
a)
Libros
históricos. — En Jos. 1:8 se lee:
“Que ese libro de la Ley no se aparte nunca de tu boca.” Según Jos. 8:3 IS, Josué levantó un altar en el
monte Ebal para cumplir lo “escrito en el libro
de la Ley de Moisés ”; y en el v.32: “allí, sobre las piedras, escribió
Josué una repetición de la Ley (Deuteronomio) que Moisés había escrito
delante de los hijos de Israel.” Según Jos. 23:6, el conquistador de Canaán
exhorta al pueblo a que “guarde todas las cosas escritas en el libro de la
Ley de Moisés.” Después del pacto de Siquem “escribió todas estas palabras
en el libro de la Ley del Señor”, que es el mismo de la “Ley de
Moisés” de Jos. 8:3 IS.
En
el libro de los Jueces no se cita expresamente la “Ley de Moisés,” pero se
alude a la salida de los israelitas de Egipto
y al “pacto” del Sinaí, y se cita a Moisés. En los
libros de Samuel no se cita expresamente la “Ley de Moisés,” pero se
alude a la persona de Moisés como caudillo
libertador de los israelitas. En cambio, en los libros de los
Reyes se menciona varias veces la “Ley de Moisés”: David exhorta a
Salomón a que cumpla los preceptos y ritos del Señor, “como está escrito en la Ley de Moisés;” el
rey Amasías perdonó a los hijos del asesino de sus padres, “según lo
escrito en el libro de la Ley de Moisés.” En tiempos
del rey Josías se encontró el “libro de la Ley” o el “libro de la Ley del Señor
(escrita) por manos de Moisés.”Por otra parte, en todos estos libros se mencionan ciertas instituciones
legales de la época de Moisés.
b)
Libros
proféticos. — Los profetas
anteriores al destierro babilónico no mencionan expresamente la “Ley de Moisés,” sino la “Ley del Señor” o
“Ley de Dios;”pero aluden a muchas
instituciones legales mosaicas y a hechos narrados en el Pentateuco.
c) Libros
posteriores al exilio. — Son frecuentes las citas y alusiones a la “Ley de
Moisés”, a “los libros de la Ley de Moisés.”
En el libro apócrifo 4 Esd. 14 se dice que Esdras redactó
al dictado todos los libros sagrados;
pero se trata de la restitución de los mismos atribuidos a Moisés. En
los tiempos rabínicos, la creencia de que Moisés era autor del
Pentateuco era común.
3. Testimonios del N.T.
Cristo
frecuentemente habla de la “Ley de Moisés,” del “libro de Moisés.”Especialmente interesante es el texto de
Jn 5:45-47: sus interlocutores adversarios serán acusados por Moisés, “porque,
si creyerais en Moisés, creeríais en mí, pues de mi escribió él; pero,
si no creéis en sus escrituras, ¿cómo
vais a creer en mis palabras?” Esta argumentación prueba que los interlocutores de Jesús admitían unánimemente la
autenticidad mosaica del Pentateuco, y Él argumenta en este supuesto,
sin que en realidad en sus palabras trate ex professo de decidir el problema.
El juicio formal de su argumentación, y, por consiguiente, su
afirmación, se refiere a la inexcusable
incredulidad de los judíos, los cuales, escrutando las Escrituras atribuidas a Moisés, podían descubrir que Cristo estaba anunciado en ellas.
Los
apóstoles argumentan también supuesta la creencia común de que el Pentateuco es
mosaico. Así hablan de la “Ley de Moisés” o de “Moisés” simplemente como autor
de un texto citado. Los judíos
contemporáneos de Cristo tienen la misma creencia, y en esto los
apóstoles son tributarios de la opinión común.
4. Testimonios de la tradición
cristiana.
Los
Santos Padres, siguiendo la opinión de los judíos y
apóstoles, dan por supuesta la autenticidad
mosaica del Pentateuco, aunque no
tratan explícitamente de este problema crítico.
Los gnósticos, por razones dogmáticas, negaban que el Pentateuco fuera de
Moisés, y lo consideraban como un libro apócrifo judaico.
Nuevas Hipótesis
Sobre el Origen del Pentateuco.
La
tesis de la autenticidad mosaica de todo el Pentateuco, tal como era propuesta
por la tradición judeo-cristiana, fue comúnmente aceptada por los teólogos y
comentaristas de la Edad Media. Hugo de San
Caro (s.XIII) es el primero que expresa la posibilidad de que el Deuteronomio sea postmosaico, obra de Josué, entre otras
razones porque narra la muerte de Moisés. Esta opinión fue
resucitada por exegetas del siglo XVI del campo protestante y católico.
Al surgir la crítica histórica con sus exigencias en el siglo XVII, no faltaron
católicos que abiertamente defendieron que gran parte del Pentateuco no era
mosaica. Sobre todo el oratoriano Richard Simón (1712) ve en la complejidad y diversidad de
estilo, y en las repeticiones o “duplicados” de los mismos hechos, una prueba de multiplicidad de autores. Así, afirma
que Moisés utilizó tradiciones orales y documentos escritos anteriores
a él, y mandó poner por escrito leyes y hechos de su tiempo; pero su obra fue retocada con mutilaciones y adiciones
posteriores por redactores posteriores, y así ha llegado a nosotros.
Supuestos estos principios de crítica interna, surgieron las siguientes
explicaciones en los siglos XVIII-XIX:
a) Hipótesis de los
“documentos.” — A los argumentos anteriores, J. Astruc
(+1766) añadió otro elemento probativo de la diversidad de documentos empleados
por Moisés en la redacción del Génesis: el
diferente uso del nombre de Dios, que unas veces es llamado Elohim, otras Yahvé. Así distinguió dos fuentes
fundamentales: elohista y yahvista, con otras de menor importancia. Eichhorn (+ 1827) aplicó esta teoría
a todo el Pentateuco, distinguiendo otras nuevas fuentes, sobre
todo una de tipo cultual llamada sacerdotal (Priestercodex: P).
b)
Hipótesis
de los “fragmentos.” — No contentos
con estas fuentes fundamentales, otros, llevados de la
hipercrítica, llegaron a admitir una multitud inconexa de fragmentos diversos reunidos posteriormente, pero sin que exista
una fuente primaria fundamental que los aglutine.
c)
Hipótesis de los “suplementos.” — Como reacción contra esta opinión anárquica, H. Ewald (+ 1875) propuso la hipótesis de los suplementos, es decir, admite una fuente fundamental (Grundschrift), que llama elohista, la cual relata la historia desde el origen del mundo hasta Moisés. Esta fue completada por otra fuente posterior
llamada yavista. La primera sería redactada en tiempos de los jueces, y la segunda en tiempos
de la monarquía. El Deuteronomio es una adición del siglo VII a.C.
d)
Nueva hipótesis
de los “documentos” o teoría de Wellhausen. — Resucitada de nuevo la
teoría de la multiplicidad de al menos cuatro fuentes, Wellhausen,
siguiendo la tesis hegeliana de la
evolución religiosa de los pueblos, distingue cuatro fuentes
fundamentales escritas: 1) Yavista (J), la más antigua,
redactada en el siglo IX en el reino de Judá, se caracteriza por
su estilo colorista, descriptivo, antropomórfico, poético y folklórico. En ella
prevalece el nombre divino Yavé, y
de ahí su denominación. 2) Elohista (E), redactada en el siglo VIII en
el reino septentrional;
se caracteriza por su carácter más reflexivo, con tendencia a salvar la
trascendencia divina, aunque destaca
la causalidad inmediata de Dios en el cosmos y en la historia de Israel. Prevalece el nombre divino Elohim. Estos dos
documentos (JE) fueron juntados por un redactor de fines del siglo VIII a.C., formándose así el documento yeovista (JE).
3) Deuteronómico (D): obra del
siglo
Fundamentos
Histórico-Literarios.
Aparte de los supuestos apriorísticos de la filosofía
hegeliana aplicados a la evolución de la historia
religiosa de Israel (que ciertamente resultan subjetivistas, ya que nada en la
historia bíblica avala esa pretendida
transición de las formas primarias religiosas al monoteísmo estricto, sino
que esta última forma superior religiosa aparece en los textos más antiguos),
no faltan indicios de tipo
histórico-filológico que favorecen la complejidad de documentos en el
Pentateuco:
a) Uso diverso de los
nombres divinos. — Una de las primeras claves utilizadas para establecer
la diversidad de fuentes ha sido la multiplicidad de nombres divinos, es decir,
el diverso uso de Elohim, Yavé y Yavé-Elohim. En el Génesis, los dos primeros aparecen casi en la misma proporción; pero en los otros cuatro libros, la
designación de Yavé es abrumadora, de forma que Elohim sólo
aparece muy esporádicamente. Y la designación doble Yavé-Elohim sólo
aparece veinte veces en Gén. y una en Ex. ¿Por qué la
distribución desigual y artificial de estos nombres?
No es fácil dar explicación de ello; sin embargo, parece que el nombre de Yavé suele emplearse cuando se trata
de las relaciones especiales con Israel como pueblo elegido, y esto tiene lugar desde el Éxodo. Hay muchos autores que
niegan que el nombre de Yavé fuera conocido antes de Moisés; y, por tanto, en los
documentos anteriores a éste sería una intromisión debida a redactores posteriores cuando estaba de moda
dicho nombre divino. De hecho sabemos que, en los salmos llamados elohisticos, el nombre de Yavé fue sistemáticamente cambiado por el de Elohim. Podemos, pues, suponer que pudo ocurrir el fenómeno contrario en muchos
textos del Pentateuco debido a preferencias
de los copistas o redactores posteriores. Con todo, no siempre las
versiones coinciden con el TM en la transcripción de los distintos nombres
divinos, lo que puede insinuar que el
original que traducían era algo distinto al TM. Por eso hoy día los críticos urgen
menos el argumento de la diversidad de nombres divinos para rastrear la
distinción de fuentes en el Pentateuco.
b)
Duplicados.
— Este carácter literario complejo del
Pentateuco explica la existencia de narraciones y leyes duplicadas, yuxtapuestas, en las que hay una semejanza sustancial, con diferencias accidentales. A veces estos duplicados son
en realidad dos aspectos diferentes de un hecho o ley, que el autor
yuxtapone para que se conserven con sus propias diferencias, dejando al paciente y discreto lector la labor de
concordarlos, según el procedimiento literario de las antiguas historiografías semitas, en las que no se da
importancia a la estricta “crítica histórica”. Así encontramos
dos narraciones de la formación del hombre, dos narraciones del
diluvio, dos relatos de la
vocación de Abraham, dos relatos sobre el intento de secuestrar a
Sara, dos veces Agar es
expulsada de casa, dos veces se narra la alianza de Dios con
Abraham, dos veces seexplica el nombre de Israel,
dos veces se explica el nombre de Betel; según un texto, José es vendido a los ismaelitas; según otro,
a los madianitas; dos veces se narra la vocación de Moisés,
dos veces el paso del mar Rojo, doble multiplicación del maná y de
las codornices, dos veces se da el texto del Decálogo,
dos veces se da el catálogo de las fiestas, dos veces se narra la
fracasada exploración de Canaán. La lista se podría alargar, y el
lector verá en el transcurso del comentario cómo se destaca esta duplicidad
narrativa y legislativa en muchos lugares, lo que arguye diversidad de tradiciones o documentos sobre determinados hechos
o leyes. En la legislación se nota progreso conforme a las nuevas
exigencias de los tiempos, lo que arguye diversidad de manos
redaccionales.
c) Anacronismos.
— No faltan en el Pentateuco alusiones históricas y geográficas que delatan
al autor morando en Palestina, no en las estepas del Sinaí en los tiempos de
Moisés. Así, se dice del cananeo que “entonces vivía en la tierra”
(Palestina), se habla de los reyes de Edom “antes de que tuvieran
rey los hijos de Israel,”lo que supone que esta perícopa está
escrita en tiempos de la monarquía. En Gén
14:14 se habla de la ciudad de Dan, nombre que recibió en tiempo
de los jueces. Se habla del “otro lado del Jordán” aludiendo a
localidades de Transjordania, lo que supone
que el autor vive en Cisjordania; se habla de Negueb como zona
meridional de Canaán.
Aunque
algunas de estas indicaciones se explican como retoques redaccionales posteriores,
sin embargo no cabe duda que, tomados todos los indicios en conjunto, se saca
la impresión de que en la formación literaria del Pentateuco han intervenido
autores de diversas épocas, que hicieron algunas aclaraciones en el texto
original.
Conclusión.
De todo lo expuesto en la literatura sobre el Pentateuco, no debemos aceptar la hipótesis de que los documentos o tradiciones diversas son exclusivamente de época posterior a Moisés. Aunque hayan recibido su redacción definitiva en tiempos de la monarquía israelita y aun, en el caso del sacerdotal, después, esto no quiere decir que sus ingredientes sustanciales o nucleares no sean de la época de la formación de Israel como pueblo en las estepas del Sinaí. Nada más verosímil que el creador de la teocracia hebraica haya dado un código mínimo legislativo para regular la vida cívico-religiosa de aquel pueblo que estaba en período de formación, conforme a las exigencias religiosas del pacto del Sinaí. Y nada más natural que haya recogido tradiciones histórico-legislativas de los tiempos patriarcales para trazar los antecedentes de la nueva nación. Muchas de estas cosas debieron de ser puestas por escrito, mientras que otras quedaron flotando en la tenaz tradición oral de los orientales. Todo ese conjunto de escritos y de tradiciones fueron actualizadas con el tiempo conforme a las necesidades de los tiempos, y en determinadas fechas postmosaicas fueron reunidas en un conjunto literario que llamamos Pentateuco. Los datos arqueológicos han demostrado que las tradiciones de la época patriarcal encajan perfectamente en un ambiente histórico de muchos siglos antes de la monarquía israelita, y esto es una confirmación de la existencia de estratos literarios antiguos anteriores al propio Moisés. También muchas de las leyes tienen su mejor explicación en el marco de las estepas del Sinaí, cuando Israel estaba naciendo como colectividad nacional bajo la égida creadora de Moisés. “Así, el fondo del Pentateuco, la sustancia de las tradiciones que incorpora, el núcleo de su legislación, remontan al tiempo en que Israel se constituyó como pueblo. Ahora bien, esta época está dominada por la figura de Moisés: él ha sido el organizador del pueblo, su iniciador religioso, su primer legislador. Las tradiciones anteriores que llegan a él y los acontecimientos que él ha dirigido han llegado a ser la epopeya nacional; la religión de Moisés ha marcado para siempre la fe y la práctica del pueblo; la Ley de Moisés ha quedado como su norma. Las adaptaciones que impuso el cambio de los tiempos se hicieron según su espíritu y se cubrieron con su autoridad. Es este papel histórico el que la tradición expresa al vincular al Pentateuco el nombre de Moisés, y sobre este punto está muy firme. Pero es mucho menos explícita, hasta el periodo judío, para atribuir al mismo la redacción de sus libros. Cuando dice que “Moisés escribió,” se expresa en términos generales; jamás se refiere bajo esta fórmula al conjunto del Pentateuco. Cuando el mismo Pentateuco emplea, muy rara vez, esta fórmula, la aplica a un pasaje particular. No hay lugar para poner en duda estos testimonios acerca de una cierta actividad literaria de Moisés o de los que le rodeaban. En su tiempo, por no hablar de Egipto y Mesopotamia, existía en Canaán una literatura que los textos de Ras Samra nos han revelado, y se disponía de varios sistemas de escritura. Es, pues, verosímil que ciertas narraciones y ciertas leyes hayan sido puestas muy pronto por escrito. Sería vano tratar de determinar la extensión de esta primera redacción, e importa mucho más afirmar el origen mosaico primero de las tradiciones que componen el Pentateuco. Permanecieron tradiciones vivas, que llevan la marca del medio ambiente donde se han conservado y desarrollado y de las condiciones nuevas a las que se las exigía que respondiesen. Llegaron a ser inseparables de la vida misma del pueblo, y, porque eran vivas, conservaron el impulso dado por Moisés.” Contenido Teológico
del Pentateuco.
La historia de Israel es ante todo una historia religiosa, y los autores sagrados, al narrar los orígenes de la
teocracia hebraica y sus antecedentes históricos, buscan ante todo destacar los designios divinos en la historia. Quieren
asentar las bases del monoteísmo en la comunidad israelita y crear una conciencia religiosa a base de
la elección de Israel entre todos los pueblos, lo que implica un destino
histórico excepcional, que ha de culminar en la era mesiánica.
La perspectiva teológica del hagiógrafo
en los textos del Pentateuco no puede ser más amplia: a) Un Dios Creador
de todo, que tiene especialísima providencia de los primeros padres, cuya libertad respeta sometiéndolos a una prueba,
y después de la caída les anuncia una promesa
Estas
son las líneas generales teológicas en las que quedan enmarcadas las
narraciones y secciones legislativas del Pentateuco. El Pentateuco se cierra
ante la perspectiva de la tierra de promisión: los israelitas, si son fieles a
la alianza, serán herederos de las promesas divinas. Al contrario, si no
corresponden a su condición de pueblo elegido, serán exterminados como los cananeos.
En los discursos del deuteronomista aparece ya la amenaza de la cautividad
babilónica, que los profetas presentarán a menudo como castigo de las
infidelidades de Israel.
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