BIBLIOTECA TERCER MILENIO
 
 

PENTATEUCO-LEVITICO

CUARTA PARTE
CÓDIGO DE SANTIDAD
Capítulo 17
 
Ley acerca del Lugar del sacrificio
   
1
Yavé habló a Moisés, diciendo:
2
“Habla a Arón y a sus hijos y a todos los hijos de Israel, y diles: He aquí lo que ha mandado Yavé:
3
A todo hombre de la casa de Israel que en el campamento o fuera del campamento degüelle un buey, una oveja o una cabra,
4
sin haberla llevado a la entrada del tabernáculo de la reunión para presentarlo en ofrenda a Yavé ante el santuario, le será imputada la sangre; ha derramado sangre, y será borrado de en medio de su pueblo.
5
Por tanto, los hijos de Israel, en vez de inmolar sus víctimas en el campo, las traerán al sacerdote ante Yavé a la entrada del tabernáculo de la reunión, y las ofrecerán a Yavé en sacrificio pacífico;
6
el sacerdote derramará la sangre en el altar de Yavé a la entrada del tabernáculo de la reunión, y quemará el sebo en olor de suavidad a Yavé.
7
Así no ofrecerán sus sacrificios a los sátiros, con los cuales se prostituyen. Esta será para ellos ley perpetua de generación en generación.
8
Diles, pues: Todo hombre de la casa de Israel o de los extranjeros que habitan en medio de ellos que ofrezca un holocausto o un sacrificio,
9
y no llevare la víctima a la entrada del tabernáculo de la reunión para ser sacrificada a Yavé, será borrado de en medio del pueblo.
 
 
Prohibición de comer sangre, animal mortecino o ahogado
 
10
Todo hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan en medio de ellos, que coma sangre de un animal cualquiera, yo me volveré contra el que come y le borraré de en medio de mi pueblo,
11
porque la vida de la carne es la sangre, y yo os he mandado ponerla sobre el altar para expiación de vuestras personas, y la sangre expía en lugar de la vida.
12
Por eso he mandado a los hijos de Israel: Nadie de entre vosotros ni de los extranjeros que habiten en medio de vosotros comerá sangre.
13
Todo hombre de entre los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan en medio de ellos, que cazare un animal o un ave puros, verterá la sangre o la cubrirá de tierra;
14
porque la vida de toda carne es la sangre; en la sangre está la vida. Por eso he mandado yo a los hijos de Israel: no comeréis la sangre de carne alguna, porque la vida de toda carne está en la sangre; quien la comiere será borrado.
15
Todo indígena o extranjero que comiere carne mortecina o desgarrada lavará sus vestidos, se bañará en agua y será impuro hasta la tarde; después será puro.
16
Si no lava sus vestidos y su cuerpo, contraerá reato.”