ISAÍAS CUARTE PARTE JUICIO SOBRE SAMARIA Y JERUSALÉN

29
 
Castigo de Jerusalén
   
1
¡Ay de Ariel, Ariel, ciudad donde acampó David! Añadid a un año otro año, sigan las fiestas su giro.
2
Yo oprimiré a Ariel, y habrá llantos y gemidos, y será para mí como un Ariel.
3
Y acamparé en círculo contra ti, te cercaré de trincheras y alzaré baluartes contra ti,
4
y, humillada, desde la tierra hablarás, y desde el polvo surgirá tu palabra. Y sucederá que de la tierra saldrá tu voz como la de un fantasma, y del polvo tu palabra como un murmullo.
5
Y será la muchedumbre de tus enemigos como fino polvo; la turba de tus tiranos, como paja que vuela, y vendrá esto de repente, en un momento.
6
Serás visitada de parte de Yavé de los ejércitos con truenos, estruendo y gran ruido, con huracán, tempestad y llama de fuego devorador.
7
Y será como un sueño, como visión nocturna, la muchedumbre de naciones que combaten a Ariel, que le atacan y embisten su fortaleza y la estrechan de cerca.
8
como el hambriento sueña que come, y despierta y está vacía su alma; como sueña que bebe el sediento, y se despierta desfallecido, y su alma sedienta, lo mismo sucederá a la muchedumbre de todas las naciones que pelean contra el monte de Sión.
 
 
Ceguera del pueblo
 
9
Espantaos, asombraos, ofuscaos y cegaos; embriagaos, pero no de vino; bamboleaos, pero no por los licores.
10
Porque derramó Yavé sobre vosotros un espíritu de letargo, y cierran vuestros ojos los profetas y velan vuestras cabezas los videntes.
11
Y toda revelación es para vosotros como palabras de libro sellado que se da a leer a quien sabe leer, diciéndole: “Lee, por favor, esto,” y responde: “No puedo, el libro está sellado.”
12
O se da el libro a quien no sabe leer, diciéndole: “Lee, por favor,” y responde: “No sé leer.”
13
Y el Señor dice: Pues este pueblo se me acerca sólo de palabra y me honra sólo con los labios, mientras que su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es sino un mandamiento humano aprendido.
14
Por eso he aquí que voy a hacer nuevamente con este pueblo extraordinarios prodigios, y la sabiduría de sus sabios perecerá, y la sagacidad de sus prudentes se eclipsará.
15
¡Ay de los que buscan lo profundo para encubrir sus designios! ¡Ay de los que se esconden de Yavé, queriendo encubrir sus pensamientos y para sus obras buscan las tinieblas! y dicen: ¿Quién nos ve? ¿Quién nos conoce?
16
¡Qué perversidad la vuestra! ¿Es que ha de considerarse como arcilla el alfarero, de suerte que diga la obra a su hacedor: No me has hecho tú, y la vasija al alfarero: No entiende?
 
 
Promesas de salud
 
17
¿Es que en breve tiempo el Líbano no se convertirá en vergel, y el vergel será tenido por bosque?
18
Y los sordos oirán aquel día las palabras del libro, y los ciegos verán sin oscuridad y sin tinieblas.
19
Y los humildes volverán a tener alegría en Yavé, y los pobres entre los hombres se gozarán en el Santo de Israel.
20
Porque se acabaron los tiranos, se terminaron los mofadores y fueron aniquilados los que se iban tras la iniquidad,
21
los que por una palabra culpaban a un hombre, y ponían asechanzas al que juzga en la puerta y daban de lado al justo por nada.
22
por eso el que redimió a Abraham, Yavé, dice a la casa de Jacob: Ahora no será confundido Jacob, ya no palidecerá su rostro.
23
Pues cuando vea a sus hijos, la obra de mis manos, en medio de él, santificarán mi nombre, y pregonarán santo al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.
24

Y los de alma descarriada aprenderán la sabiduría, y los murmuradores aprenderán la doctrina.


 
BTM RCO Y&S