|
66 |
| |
La
nueva Jerusalén, de la que serán excluídos
los malvados |
| |
|
1 |
Así
dice Yavé: El cielo es mi trono, y la tierra el escabel de
mis pies. ¿Qué casa podrías edificarme? ¿En
qué lugar moraría yo? |
2 |
Todo
eso, mis manos lo hicieron; todo esto es mío, dice Yavé.
Y a éste es al que yo miro: al humilde y abatido de espíritu,
al que tiembla ante mi palabra. |
3
|
Hay
quien sacrifica un buey y mata un hombre, quien inmola un cordero
y desnuca un perro, quien presenta en ofrenda sangre de puerco,
quien quema incienso y se postra ante un ídolo. Así
como ellos eligen sus caminos y en sus abominaciones se complace
su alma, |
4 |
así
yo me complaceré en sus calamidades, y traeré sobre
ellos lo que se temen. Porque llamé, y nadie me respondió;
hablé, y nadie me escuchó. Hicieron lo que era malo
a mis ojos y escogieron lo que a mí desagradaba. |
5
|
Oíd
la palabra de Yavé vosotros los que teméis su palabra:
Han dicho vuestros hermanos, los que os aborrecen y os niegan por
causa de mi nombre: “¡Que haga Yavé muestra de
su gloria, para que veamos vuestro contento!” Pero han de
ser confundidos. |
6
|
Voces,
alborotos de la ciudad, voces que salen del templo. Es la voz de
Yavé, que da a sus enemigos el pago merecido. |
7
|
Antes
de ponerse de parto ha parido; antes de que la sobrevinieran los
dolores dio a luz un varón. |
8
|
¿Quién
oyó cosa semejante? ¿Quién vio nunca tal? ¿Es
dado a luz un país en un día? ¿Una nación
nace toda de una vez ? Pues apenas ha sentido los dolores, ya Sión
ha parido a sus hijos. |
9 |
¿Voy
yo a abrir el seno materno para que no haya alumbramiento? dice
Yavé. ¿Voy yo, el que hace parir, a cerrarlo? dice
tu Dios. |
10 |
Alegraos
con Jerusalén y regocijaos con ella todos los que la amáis.
Llenaos con ella de alegría los que con ella hicisteis duelo.
|
11
|
Para
mamar hasta saciaros del pecho de sus consolaciones, para mamar
en delicia de los pechos de su gloria. |
12 |
Porque
así dice Yavé: He aquí que voy a derramar sobre
ella la paz como río y la gloria de las naciones como torrente
desbordado. Y sus niños de pecho serán llevados a
la cadera y acariciados sobre las rodillas. |
13 |
Como
cuando a uno le consuela su madre, así yo os consolaré
a vosotros, y en Jerusalén seréis consolados. |
14 |
Y
vosotros lo veréis, y latirá de gozo vuestro corazón,
y vuestros huesos reverdecerán como la hierba. La mano de
Yavé se dará a conocer a sus siervos, y (su) furor
a sus enemigos. |
| 15 |
Porque
he aquí que llega Yavé en fuego, y es su carro un
torbellino, para tornar su ira en incendio, y sus amenazas en llamas
de fuego. |
| 16 |
Porque
va Yavé a juzgar por el fuego, y por la espada a toda carne,
y caerán muchos a los golpes de Yavé. |
| 17 |
Los
que se santifican y purifican para ir a los jardines tras uno que
está en medio, que comen carne de puerco y manjares abominables
y ratas, juntamente perecerán, dice Yavé. |
| 18 |
Yo
conozco sus obras y sus pensamientos. Y vendré para reunir
a todos los pueblos y lenguas, que vendrán para ver mi gloria. |
| 19 |
Yo
les daré una señal, y mandaré sobrevivientes
de ellos a Tarsis, a las naciones de Put, de Lud, de Mosoc, de Ros,
de Tubal y de Yaván, de las islas lejanas, que no han oído
nunca mi nombre y no han visto mi gloria, y pregonarán mi
gloria entre las naciones. |
| 20 |
Y
de todas las naciones traerán a vuestros hermanos ofrendas
a Yavé en caballos, en carros, en literas, en mulos y en
dromedarios, a mi monte santo, a Jerusalén, dice Yavé,
como traen los hijos de Israel la oblación en vasos puros
al templo de Yavé. |
| 21 |
Y
también yo elegiré de entre ellos sacerdotes y levitas,
dice Yavé. |
| 22 |
Porque
así como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo voy a
crear subsistirán ante mí, dice Yavé, así
subsistirá vuestra progenie y vuestro nombre, |
| 23
|
y
de novilunio en novilunio, de sábado en sábado, toda
carne vendrá a prosternarse ante mí, dice Yavé,
|
| 24 |
y
al salir verán los cadáveres de los que se rebelaron
contra mí, cuyo gusano nunca morirá y cuyo fuego no
se apagará, y serán horror a toda carne. |
| |
|