ISAÍAS PRIMERA PARTE PRIMEROS VATICINIOS DE ISAÍAS CONTRA JUDÁ E ISRAEL

9
 
Después del castigo, Israel será liberado por el Rey Mesías
   
1
Como al principio cubrió de oprobio a la tierra de Zabulón y de Neftalí, a lo último llenará de gloria el camino del mar y la otra ribera del Jordán, la Galilea de los gentiles.
2
El pueblo que andaba en tinieblas, vio una luz grande. Sobre los que habitan en la tierra de sombras de muerte resplandeció una brillante luz.
3
Multiplicaste la alegría, has hecho grande el júbilo, y se gozan ante ti, como se gozan los que recogen la mies, como se alegran los que reparten la presa.
4
Rompiste el yugo que pesaba sobre ellos, el dogal que oprimía su cuello, la vara del exactor como en el día de Madián,
5
y han sido echados al fuego y devorados por las llamas las botas jactanciosas del guerrero y el manto manchado en sangre.
6
Porque nos ha nacido un niño, nos ha sido dado un hijo que tiene sobre los hombros la soberanía, y que se llamará maravilloso consejero, Dios fuerte, Padre sempiterno, Príncipe de la paz,
7
para dilatar el imperio y para una paz ilimitada sobre el trono de David y de su reino, para afirmarlo y consolidarlo en el derecho y en la justicia desde ahora para siempre jamás. El celo de Yavé de los ejércitos hará esto.
8
Una palabra ha enviado el Señor contra Jacob, y ha caído en Israel.
9
Y llegará a conocimiento de todo el pueblo, de Efraím y de los habitantes de Samaría. Los que en la soberbia y orgullo de su corazón se decían:
10
Han caído los ladrillos, pero edificaremos con sillares; han sido cortados los sicómoros, pero en su lugar pondremos cedros.
11
Yavé fortalecerá contra ellos a sus adversarios e incitará a sus enemigos,
12
la Siria al este y los filisteos al oeste, que a boca llena devorarán a Israel. Ni con todo esto se aplacará su ira, antes seguirá todavía su mano extendida.
13
Pero el pueblo no se ha vuelto al que le hería, no ha buscado a Yavé de los ejércitos.
14
Y Yavé cortará de Israel la cabeza y la cola, la palma y el junco en un mismo día.
15
Los ancianos, los magnates: he ahí a la cabeza; el profeta, doctor de mentiras: he ahí la cola.
16
Porque los que guían al pueblo se descarrían, y los guiados van perdidos.
17
Por eso el Señor no se complace en sus mancebos, ni tiene piedad de sus huérfanos y sus viudas. Porque todos son impíos y malvados, y toda boca dice despropósitos. Ni con esto se aplaca su ira, antes seguirá tendida su mano.
18
Porque la iniquidad se ha encendido como fuego, que devora cardos y zarzas y consume la maleza del bosque, subiendo el humo en remolinos.
19
Por el furor de Yavé de los ejércitos se abrasará la tierra y el pueblo será presa del fuego.
20
Despedazan a derecha, y se quedan con hambre; devoran a izquierda, y no se sacian. Cada cual devora la carne de su prójimo y nadie se apiada de su hermano. Manasés contra Efraím, Efraím contra Manasés, y ambos a dos contra Judá.
21

Ni con todo esto se aplaca su ira, antes seguirá todavía tendida su mano.

 

 
BTM RCO Y&S