SEGUNDA EPÍSTOLA A LOS CORINTIOS

PRIMERA PARTE
APOLOGÍA DEL APÓSTOL
Capítulo 1
La sinceridad de San Pablo
12
Pues ésta es nuestra gloria, el testimonio de nuestra conciencia de que no en sabiduría carnal, sino en la santidad y sinceridad de Dios, en la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y más especialmente entre vosotros.
13
No os escribimos sino lo que habéis leído y os es conocido, y espero que hasta el fin lo conoceréis,
14
así como nos habéis también en parte conocido que somos vuestra gloria, como sois vosotros la nuestra, en el día de nuestro Señor Jesucristo.
 
 
El plan de su viaje
 
15
En esta confianza quise ir primero a veros, para que tuvieseis una segunda gracia,
16
y pasando por vosotros, ir a Macedonia, y de nuevo desde Macedonia volver por ahí y ser por vosotros encaminado hacia Judea.
17
Al proponerme esto, ¿obré a la ligera? O lo que yo me he propuesto, ¿me lo propuse llevado de sentimientos humanos, de manera que haya en mí Sí, sí y No, no?
18
Dios me es fiel testigo de que nuestra palabra con vosotros no es y No.
19
Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, que os hemos predicado yo, Silvano y Timoteo, no ha sido y No, antes ha sido en El.
20
Cuantas promesas hay de Dios son en El ; y por El decimos amén para gloria de Dios.
21
Es Dios quien a nosotros y a vosotros nos confirma en Cristo, nos ha ungido,
22
nos ha sellado y ha depositado las arras del Espíritu en nuestros corazones.
 
 
Por qué no fue a Corinto
 
23
Pongo a Dios por testigo sobre mi alma de que por consideración con vosotros no he ido todavía a Corinto.
24

No porque pretendamos dominar sobre vuestra fe, sino porque queremos contribuir a vuestro gozo por vuestra firmeza en la fe.