Evangelio según San Juan.

PRIMERA PARTE

PREDICACIÓN DE JESUCRISTO EN GALILEA Y EN JUDEA

Capítulo 1
 
Primer testimonio de Juan
   
19
Este es el testimonio de Juan cuando los judíos, desde Jerusalén, le enviaron sacerdotes y levitas para preguntarle: Tú ¿quién eres?
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El confesó y no negó; confesó: No soy yo yo el Mesías.
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Le preguntaron: Entonces, ¿qué? ¿Eres Elías? El dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y contestó: No.
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Dijéronle pues: ¿Quién eres?, para que podamos dar respuesta a los que nos han enviado.¿Qué dices de tí mismo?
23
Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: "Enderezad el camino del Señor", según dijo el profeta Isaías.
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Los enviados eran fariseos,
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y le preguntaron, diciendo: Pues ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?
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Juan les conteso, diciendo: Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis,
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que viene en pos de mí, a quien no soy digno de desatarle la correa de la sandalia.
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Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.
   
 
Segundo testimonio de Juan
   
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Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
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Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.
31
Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.
32
Y Juan dio testimonio diciendo: He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él.
33
Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo."
34
Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.
   
 
Primeros discípulos de Jesús
   
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Al día siguiente, otra vez hallándose Juan con dos de sus discípulos,
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fijó la vista en Jesús, que pasaba, y dijo: He aquí el Cordero de Dios.
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Los dos discípulos, que le oyeron, siguieron a Jesús.
38
Volvióse Jesús a ellos, viendo que le seguían, y les dijo: ¿Qué buscáis? Dijéronle ellos: Rabí, que quiere decir Maestro, ¿dónde moras?
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Les dijo: Venid y ved. Fueron, pues, y vieron dónde moraba, y permanecieron con El aquel día . Era como la hora décima.
40
Era Andrés, el hermano de Simón Pedro, uno de los dos que oyeron a Juan y le siguieron.
41
Encontró él luego a su hermano Simón y le dijo: Hemos hallado al Mesías, que quiere decir el Cristo.
42
Le condujo a Jesús, que, fijando en él la vista, dijo: Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro.
43
Al otro día, queriendo salir El hacia Galilea, encontró a Felipe, y le dijo Jesús: Sígueme.
44
Era Felipe de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.
45
Encontró Felipe a Natanael y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la Ley y los Profetas, a Jesús, hijo de José de Nazaret.
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Díjole Natanael: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Díjole Felipe: Ven y verás.
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Vio Jesús a Natanael, que venía hacia El, y dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay doloo.
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Díjole Natanael: ¿de dónde me conoces? Contestó Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamase, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
49
Natanael le contestó: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.
50
Contestó Jesús y le dijo: ¿Porque te he dicho que te vi debajo de la higuera crees? Cosas mayores has de ver.
51
Y le añadió: En verdad, en verdad os digo que veréis abrirse el cielo y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.