Evangelio según San Marcos TERCERA PARTE PASIÓN Y RESURRECCIÓN DEL SALVADOR

Capítulo 16
Las mujeres visitan el sepulcro
 
1
Pasado el sábado, María Magdalena, y María la de Santiago, y Salomé compraron aromas para ir a ungirle.
2
Muy de madrugada, el primer día después del sábado, en cuanto salió el sol, vinieron al monumento.
3
Se decían entre sí: ¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del monumento?
4
Y mirando, vieron que la piedra estaba removida; era muy grande.
5
Entrando en el monumento, vieron un joven sentado a la derecha, vestido de una túnica blanca, y quedaron sobrecogidas de espanto.
6
El les dijo: No os asustéis. Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el sitio en que le pusieron.
7
Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que os precederá a Galilea: allí le veréis, como os ha dicho.
8
Saliendo, huían del monumento, porque el temor y el espanto se habían apoderado de ellas, y a nadie dijeron nada. Tal era el miedo que tenían.
 
 
Aparición a Magdalena
 
9
Resucitado Jesús la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.
10
Ella fue quien lo anunció a los que habían vivido con El, que estaban sumidos en la tristeza y el llanto;
11
pero, oyendo que vivía y que había sido visto por ella, no lo creyeron.
 
 
Aparición a unos caminantes
 
12
Después de esto se mostró en otra forma a dos de ellos que iban de camino y se dirigían al campo.
13
Estos, vueltos, dieron la noticia a los demás; ni aun a éstos creyeron.
 
 
Aparición a los once
 
14
Al fin se manifestó a los Once, estando recostados a la mesa, y les reprendió su incredulidad y dureza de corazón, por cuanto no habían creído a los que le habían visto resucitado de entre los muertos.
15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura.
16
El que creyere y fuere bautizado, se salvará; mas el que no creyere, se condenará.
17
A los que creyeren les acompañarán estas señales: en mi nombre echarán los demonios, hablarán lenguas nuevas,
18
tomarán en las manos serpientes, y si bebieren ponzoña, no les dañará; pondrán las manos sobre los enfermos, y estos se encontrarán bien.
 
 
Fin del evangelio
 
19
El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue levantado a los cielos, y está sentado a la diestra de Dios.
20

Ellos se fueron, predicando por todas partes, cooperando con ellos el Señor y confirmando su palabra con las señales consiguientes.